El impacto de la hipertensión y las alteraciones de la glucosa
Un control deficiente de la hipertensión ejerce una presión desmedida sobre las arterias, acelerando el desgaste del miocardio. Cuando esta condición coexiste con la diabetes y la obesidad, el riesgo de sufrir infartos o insuficiencia cardíaca se multiplica de manera exponencial, demandando un manejo médico coordinado.
